Maldivas, colores para la eternidad: Prólogo

Todo volvió a la normalidad a su cauce, a la rutina diaria. Volvía a Dubai, tras dejar Irán el 7 de febrero del 2012; atrás dejé el mono de nieve y rebajé mi ansia de conocer sitios raros. ¿Aún así os creéis que dejé de pensar en el siguiente destino?

Nuevas incorporaciones en la oficina, a principios del 2012, en enero, las 2 becarias del Gobierno Vasco, Marta y Edurne, hicieron aparición. Después, a principios de Febrero, Laura de Extenda hacía su aparación por la oficina (Laurita de aquí en adelante). Y a mediados de febrero hacía acto de presencia David, también de Extenda. 4 nuevos becarios, frescos, sin conocimiento de lo que se cocía tanto en Oriente Medio, como en Dubai, ni siquiera en la Ofecomes. Las puertas de un nuevo mundo se abrían ante ellos; ofreciendo algo que seguro nunca en su vida olvidarán.

Mientras, servidor iba amoldándose al estilo de vida dubaití. Amén de hacer mi trabajo, pasaba el tiempo libre en la playa, y los fines de semana iba a bailar salsa. Había una excelente comunidad de salsa, bastante internacional debido al lugar (en Dubai hay más de 150 nacionalidades del mundo conviviendo unos con otros). También se montaba alguna fiesta que otra en casas, como siempre, para que la gente pudiera beber sin control ni pagando esas cantidades ingentes de más de 10 euros una copa, encima mal echada.

Pero yo quería viajar, quería seguir volando y eso también ocupaba mi tiempo libre, planificando qué hacer y qué visitar. Esto se juntó con la entrada de los nuevos becarios, los cuales en poco tiempo se dieron cuenta que, este lugar es un excelente sitio para poder hacer viajes a muchísimas partes del mundo por un precio más que asequible. Además, la carga laboral en la oficina iría en aumento… y debíamos quitarnos el estrés de cualquier forma.

Hice buenas migas con los nuevos becarios. Todos ellos cercanos a mi edad (alguna me pasaba, jeje) y con unas ideas y pensamientos similares. Se puede decir que compenetramos bastante bien. Y no tardé en exponer, cual mapa en una mesa de una zona a punto de ser conquistada en una reunión de guerra, mis ideas y conjeturas sobre cómo pasar las vacaciones en este país.

Teníamos una pequeña ventaja; combinábamos algunas vacaciones del calendario español junto con las locales. Esto, junto con los fines de semana de viernes y sábado, hizo que pudiéramos elegir alguna fecha que otra para irnos donde fuera, sin gastar un día de vacaciones (los cuales los estaba reservando para el gran viaje asiático). A todos ellos, los nuevos becarios, les expuse mi plan. Eran la tercera semana de febrero, apenas llevaba 2 semanas desde mi vuelta de Irán pero ya sabía fecha para el siguiente desplazamiento: Semana Santa. Sí sí, por mucho país árabe en el que estábamos, en la oficina nos marcamos una buena semana santa… ¿qué pasa? Estamos en territorio nacional, ergo somos súper católicos, ¿OK?

Semana santa presentaba un excelente calendario de 4 días seguidos, del 4 al 8 de abril durante los cuales, si nos íbamos de vacaciones, no gastaríamos ningún día. Durante cada día me dedicaba a machacar psicológicamente sobre esta idea a los nuevos becarios. Alguna vez seguro que fui algo pesado. Pero conseguí mi propósito; Laurita, Edurne y David se apuntaron a realizar una escapada en esas fechas.

Ahora tocaban un par cosas más. Lo primero, fue convencer a nuestros superiores de permitir que nos fuéramos esas fechas; habían muchísimas agendas y demás trabajos que realizar y ellos no estaban por la labor de dejarnos escapar pero, gracias a nuestro jefazo, el cual entendió perfectamente la carga laboral que teníamos y que a su vez confió en nosotros, comunicó a todos que los días oficiales de vacaciones se deberían respetar. Vamos, que podíamos irnos siempre que todo se deje hecho y no haya trabajo atrasado. Ergo la pelota estaba en nuestro campo y podíamos jugar con ella. Lo segundo, buscar un destino a visitar. Buscar una tierra, una bandera, una región, una nueva experiencia. Ellos, los becarios, se metieron mucha caña en zanjar sus asuntos y trabajo para poder irse sin presiones durante esos días y delegaron en mi el buscar un destino.

Me apetecía… me apetecía más playa. A pesar de haber estado en Sri Lanka y haber perdido la virginidad en cuanto a viajes de playas tropicales se refiere, aún quería algo más auténtico. Algo con arena más blanca, con agua más azul y transparente,  algo con el sol irradiando al máximo e iluminándonos todo el día. Algo remotamente perdido, algo único e irrepetible, algo para ricos pero que, gracias a nuestras circunstancias y astucia, pueda realizarse. De repente, divisé un pequeño punto en el Google Maps. Unas islas, no muy lejos de Dubai, a un precio de vuelo asequible. Y unas islas que cuando las nombras, no hace falta decir nada más. Maldivas.

Sí, Maldivas. Junto a las islas de Seychelles, éstas son mundialmente  conocidas por ser un paraíso en la tierra, el cielo hecho realidad, el “summum” del buceo, del relax y de la desconexión. Maldivas entró en mi mente y nunca más se fue. No se si debido a que no habían destinos más atractivos, o por cabezonería mía pero, ahora tocaba “venderles la moto” a los becarios.

Expuse mi plan durante día, tarde y noche a todos y cada uno de aquellos becarios de la oficina, es más, lo expuse públicamente, pero especialmente iba dirigido a ellos, a los nuevos, los cuales venían con ganas de viajar. No fue fácil convencerlos, tuve que ser muy pesado (más de lo normal, jojojoj), aunque cierto es que, a mi favor jugó el poco tiempo que llevaban en Dubai, junto con su carga laboral y la falta de tiempo de reacción, no fue difícil convencerles. Tened en cuenta también mi gran palique y sabiduría (JAJJAJAJAJ), mis dotes comerciales y la manera en la que te puedo exponer algo (quien me conoce medio bien, sabe de lo que hablo) … y ¡”voilà”! Ya eramos 4.

La verdad es que tuvimos bastante suerte. Las causas reales por las que escogimos Maldivas fueron:

– El exotismo del destino
– El precio del billete de avión (370 euros ida/vuelta, en semana santa!)
– Destino relativamente cerca (a unas 5 horas de Dubai)
– Las fotos con las que bombardeaba todos los días a los becarios, sacadas de Google Images. Probad si no, a escribir “Maldivas” en http://images.google.es y ahora me decís que no os entran ganas de ir.

Sumadle que Laurita, Edurne y David tampoco han estado en sus vidas en una isla tropical. Barajamos otros destinos como Bangkok, Kuala Lumpur, etc… pero estos estaban bastante más lejos, los vuelos y sus escalas no eran buenas y en esos 4 días perdías más de 1 día debido a los horarios de vuelo. Total  que, depositaron fe ciega en mi y tuve que organizar todo el viaje.

Al final tras muchas discusiones y diálogos en las comidas, decidimos una tarde de marzo comprar los billetes de avión. Si mal recuerdo, los compramos 2 ó 3 semanas antes. Y pasó algo muy gracioso (para mi, no para ellos). Resulta que en la web de la compañía con la que íbamos a volar, SriLankan Airlines, anunciaba últimas tarifas del vuelo Dubai-Male (capital de Maldivas). Estaba en casa de David comprando el ticket cuando la tarifa anunciada era de unos 360 euros. Hago todo el trámite y adquiero el ticket sin ningún problema. Acto seguido, David refresca la pagina web y accede a comprar el ticket; éste había subido de precio, 20 euros más. A David se le quedó cara de OWNED mientras yo me partía la caja de risa. Pero no llamadme cabrón, es que fue muy gracioso a la vez que una “hijoputez” que te pase eso. A Edurne y Laurita también les pasó lo mismo… y sinceramente no sé si saben que a mi me costó el billete 20 euritos menos… así que os debo una copa, ¿vale? AJAJJAJAJ… ya sabéis, intentar ser siempre los primeros. JAJAAJJA

¿Y como ir a un sitio donde la gente se gasta un pastizal, con un bajo presupuesto? No preguntadme por qué, pero en todo sitio siempre habrá algo ‘barato’. Y encontré un pequeño y aparentemente decente hostal por 32 euros persona/noche, en una isla no muy lejos de Male. Doy gracias una vez más a booking.com, la mejor web del mundo mundial para viajar y encontrar un techo para dormir. Inmediatamente reservé para 4 personas en el Rip Tide Vacation Inn, situado en Guraidhoo, una isla al sur de Male.

Y ahora lo voy a confesar, becarios míos. La verdad es que me la jugué un poco, porque sinceramente no sabía si la isla la que íbamos tendría tours, o no, o cuánto valían (tal vez podrían valer miles de euros o no, ¡o simplemente no haber!) Y me fié de los comentarios que los usuarios de booking.com depositan en el hotel. La nota no era muy alta… y todos hacían incapié en lo mismo, lo “sucia” que estaba la isla. Pero yo no me creía eso, ¡es imposible que un paraíso tropical esté sucio! O al menos, no cabía en mi cabeza y puede ser que la suciedad fuera en las calles, ¡pero no en las playas! Más tarde, en el siguiente relato, veréis con vuestros ojos esta suciedad a la que los usuarios de la web de Booking.com se referían…

En dichos comentarios también clarificaban que los del hotel organizaban tours para realizar buceos por islitas cercanas. Así que dicho y hecho… ¡me la jugué a un carta! Hotel reservado para 4. El sueño, más cerca de hacerse realidad.

Laurita estaba inquieta por viajar, amén de lo ‘terremoto’ que es esta mujer, esos días estaba si cabe más nerviosilla, pero contenta, porque nos ibamos a ir un destino que jamás hubiera pisado si no llega a estar en Dubai. Y ojo, que aunque hubiera estado en Dubai, si no llega a ser por mi… (modo fantasma OFF).

Edurne se mostraba ilusionada, éste iba a ser su segundo viaje, ya se fueron Laurita y ella a Jordania, estuvieron juntas y ambas se definieron una a otra como buenas compañeras de viaje. Edurne remarcó que con Laurita nos lo íbamos a pasar en grande… esa gracia sevillana haría su acto de aparición en muchos momentos. Nunca había buceado y esto para ella era una novedad. También estaba algo preocupada por el nivel de protector solar a utilizar y la frecuencia a aplicar, pues nos íbamos a un sitio donde la sombra brillaría por su ausencia y ella no es que sea muy morena precisamente, jejjejeje. La entiendo perfectamente, Edurne es la sensatez en persona.

David… David era nuevo en esto. David estaba siempre nervioso por los viajes, no veía nunca nada claro. El pobre se agobiaba porque tenía mucho trabajo y siempre temía que nuestros jefazos no le dejaran coger vacaciones y/o irse cuando él quisiera. Yo le alentaba a ser valiente, que no es ni más ni menos que pedir lo que te corresponde, jejeejeje. Pero David confió en mi y se aventuró a este viaje, el cual creo que me lo agradecerá para siempre 🙂

Y que deciros de mi… Yo, en mi línea, pura inercia, sin parar de buscar información para este viaje; visitas a esta web, a esta otra, que si el mapa, que si ahora la guía de viajes, que si llamada telefónica al hotel para confirmar si tenían viajes o no, que si existía transporte público desde Male hasta la isla o teníamos que buscarnos la vida para llegar. El coste estimado del viaje, un presupuesto, la presentación del viaje tras las consultas… En resumen, la excelencia de un tour operador, ofrecida de manera gratuita a todos aquellos que quisieron venirse conmigo en este viaje.

Teníamos programado despegar un jueves 5 de abril, a las 00:30 de la madrugada. O eso es lo que ponía en el primer ticket, porque días después de adquirirlos, la compañía se puso en contacto con nosotros, diciendo que el vuelo se retrasaría una hora y nos enviaron al email los nuevos tickets. Nos pusimos algo nerviosos. La escala entre Dubai y Male sería en Colombo (Sri Lanka), de tan sólo 2 horas, y con este retraso, íbamos a perder una hora…

Pero esto fue nada en comparación a lo que nos encontramos unas cuantas horas después, aquel día, tras despegar de Dubai. Y yo que pensaba lo tenía todo bajo control, jajajaja, iluso de mi…

Aquel miércoles noche, antes de despegar, quedamos en nuestro local favorito, Zaroob, para cenar antes de ir al aeropuerto…. Continuará

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s