Irán, civilización milenaria (V): Hasta quién sabe cuando, pero espero sea pronto

“Amanece, que no es poco”. O eso dicen, más aún si cabe en sitios ‘tan peligrosos’ donde, según la gente, me hallaba. Atrás quedan esas frases de mucha gente conocida, amigos y familia, frases con un denominador común, la peligrosidad que podría ser el hecho de encontrarme en un lugar tan radical y extremista que existe sobre la faz de la tierra. Uno de los pocos países que aún le mantiene el puso al grande, a los ‘yankees’. Uno de los países donde sí es cierto que se aplica una estricta ley basada en una religión. Y uno de los países que carece de libertad de expresión.

Pero aún así, he podido conocer de primera mano, sin peligros, como muchos pensaban y auguraban. Sin acontecimientos y barreras que pudieran evitar una comunicación fluida con la gente. Más bien ha sido todo lo contrario. He disfrutado como nunca antes he podido disfrutar, conociendo lo que para nosotros desde occidente es desconocido. Aprendiendo más sobre este pueblo, su cultura, su modo de vida, sus pros y sus contras, y un largo etc.

Y lo seguiré diciendo, es una lástima que no sean 100% libres porque, si yo los he conocido bajo un régimen totalitario y aún así, su calor y su humanidad es palpable (en cuanto al pueblo me refiero), me puedo hacer una ligera idea de lo grande que sería visitar esta tierra y su gente, en condiciones ‘normales’, de democracia y todas esas demás libertades que tanto nos gustan a los occidentales. Tan sólo 5 días y 4 noches, apenas he podido ver un pequeño trocito de la punta del iceberg y sí, lo he visto desde una posición cómoda, con dinero, el cual rige nuestras vidas a día de hoy.

Y seguro que no es oro todo lo que reluce y una gran parte de la población estará hasta los mismísimos cojones de su actual situación (tan sólo hay que ver los jóvenes cuyos padres tienen recursos y dinero, se van fuera del país) y quieren un gran cambio, o no, ¡o lo que sea! Pero como turista que he sido, me lo he pasado en grande, y no quiero dar la sensación que ha sido gracias al ‘sufrimiento’ que padece el pueblo hoy día. Lo que he podido ver estos días aquí ha sido gente haciendo su vida normal, tal como les ha tocado, sonriendo cuando pueden y buscándose la vida de la mejor manera posible, porque este pueblo, esta civilización, sabe cómo sobrevivir. Lo llevan en la sangre desde hace miles de años.

Y me encantaría seguir explorando este iceberg, descubrir cómo es y cómo es de grande por bajo, pero todo llega a su fin. Toca volver a Dubai.

Aquella mañana me levanté que parecía me habían dado una paliza. Por supuesto, pero la paliza me la di yo mismo los 2 días anteriores, en las montañas, surfeando como un loco bajo el fulgurante sol, la increíble nieve polvo y las gélidas temperaturas de Dizin Ski Resort. Amén que me fui tarde a dormir pues había cenado con Primavera la noche anterior y habíamos hablado de quedar para hoy. Es lunes,  6 de febrero de 2012, Brero y compañía han de ir a trabajar, Primavera está de entrevistas de trabajo y yo acabo de levantarme; he de hacer tiempo antes de quedar con ella, pues esperaba su llamada para irnos a comer y dar una vuelta, la última, por Teherán.

No había mucho tiempo disponible, pero ya no me importaba, estaba más que satisfecho con todo lo hecho estos días atrás. Tampoco vas a ponerte a pensar en el pasado ni en el futuro, simplemente en este tipo de viajes has de vivir el momento, pues éste será si cabe, amén de ser irrepetible como todos nuestros momentos en la vida, un momento extraordinario, inusual, mágico, sorprendente ante encontrarte en lo desconocido y un sinfín de adjetivos más que escribiría si fuera escritor de verdad.

Cierro la maleta y me bajo a la agencia de taxis para concertar el taxi de vuelta al aeropuerto. El vuelo de vuelta era a media tarde-noche así que tendría de tiempo hasta las 5 de la tarde para hacer el moñas. Tras zanjar hora y precio, vuelvo a casa. Primavera me llama, está lista,  ya ha acabado. Le digo que la espero en casa, que por favor venga a por mi y que me enseñe un poquito más Teherán.

La casa está sola, pero Primavera no quiere subir. Bajo y nos vamos a comer. La verdad es que tenía mucha hambre y tan sólo de pensar en cualquier plato iraní, se me hacía la boca agua. Le dije que me llevara al típico restaurante de aquí, para comer una vez más el arroz con azafrán iraní y algo de carne, esa tan rica que la preparan al grill (parrilla, en cristiano).

kfc

Fuimos a un restaurante el cual la ventana daba a una calle donde podía ver el famoso SFC, nombre completo Super Star Fried Chicken, el cual es la copia iraní del KFC (Kentucky Fried Chicken) y Hardee’s (cadena americana de comida rápida). Me hacía gracia ver cómo la comida rápida se introduce en el país, copiando las tipologías y logos de las cadenas americanas. Es un ‘sin sentido’ que me encanta, el mundo al revés, lo absurdo. Por suerte nosotros íbamos a degustar excelente cocina iraní.

Subimos a la planta superior del restaurante y todos los comensales, gente joven y no tan joven, comen agradablemente mientras ven a un extranjero con una de las suyas. Algunos clavan la mirada en mi y me hubiera encantado saber qué estarían pensando pero, quedémonos con el misterio y la intriga, el cual lo hace exótico, sentirte el raro en un sitio. Nos sentamos allá donde nos indican y una vez más no hay cuchillo en los cubiertos; ellos comen con cuchara y tenedor. Y la carne la trocean con la cuchara (¡lo juro!).

La gula hace acto de presencia y pido cosas como un loco. Primavera me ayuda con la traducción. Total, último día aquí y los precios son de risa (vistos desde el prisma occidental) así que pido cosas como si de una boda se tratase. La CocaCola que no falte ¿O era Pepsi? El caso es que también la tienen… ya veo ya, ¡el embargo americano!

Empezamos a comer, sin prisa pero sin pausa, y este momento fue genial para mi. A veces Primavera me daba de comer, me refiero a que ella te la de comer lo que previamente ha preparado con algo parecido al pan de pita , arroz y carne. Sus mimos y cuidados me hicieron recordar mucha cosas, entre ellos que el amor y el cuidado hacia las personas ha existido, existe y existirá siempre (o eso espero). A ella le brillaban los ojos, a mi también. Y nuestros rostros esbozaban sonrisa, no había lugar para más. Tal vez el saber que esto tenía un final, ¿propiciaba que este momento fuera más bonito que si esto ocurriera entre una pareja normal que han de verse todos los días? ¿Acaso estábamos disfrutando más aún porque sabíamos que tenía un final?

Por su parte, no lo se y por la mía tampoco lo tengo muy claro. Está claro que lo vives más intensamente pues sabes que se va acabar. Pero estos momentos aún me hacen ver que hay esperanza en encontrar a alguien en esta vida que cuide de ti y viceversa. Pues ya sabemos todos que hoy día, cada vez se soportan menos entre unos y otros. Hay muchas rupturas, cambios de pareja, pérdidas y un largo etcétera sobre las relaciones humanas. Desde mi punto de vista, cada vez se nos individualiza más; somos una sociedad de consumo y parece ser que el consumo ha llegado al campo de las personas. Nos consumimos unos a otros y solo nos importa el yo. Desde mi punto de vista, nos están aislando, nos están ‘individualizando’, haciendo que cada vez pensemos menos en los demás. Y esto no puede ser así, no debe ser así, debemos pararlo.

Disfrutamos de la agradable comida para, una vez llenos, emprender una caminata hacia ninguna parte por la calles de Teherán. Primavera iba a llevarme a un bazar y de camino cruzaríamos varios sitios. Así podría ver la arquitectura de la zona, lo que me rodea y la gente en la calle, la gente de a diario, que en el fondo no se diferencian tanto a nosotros.

parque teheran

Van de aquí a allá, hacen sus compras, se reúnen en la calle, charlan, ríen, toman café o té, y un sinfín de cosas más.Gente normal, haciendo vida normal, manque les parezca raro a la gente que desconoce completamente este país. Aquí he venido para escribiros e ilustraros lo que yo vi.

gato morsa teheran

Un gato más grande que un tigre acercándose a mis piernas.

obamaaarrlll

Una feria del libro, con un invitado especial entre los ejemplares.

helado

Nieve, mucha nieve, fuente congelada y frío.

movimiento

Gente yendo y viniendo, de aquí para allá.

cafeta

Gente joven tomando algo en una cafetería, con grupos de chicos y chicas mezclados, simplemente que ellas tienen el pelo cubierto.

mirada

Primavera andando delante mío, pues yo me paraba a contemplar el entorno y buscar una buena foto.

Se acercaba la hora de volver a casa; así que nos dirigimos a un bazar cercano para ver si quería y podía comprar algo. Y mientras andábamos por la calle, ella se abalanzó sobre mi y me cogió el brazo para seguir andando. Yo, asustado le dije:

-¿¡¡Pero qué haces!!?? ¡A ver si nos van a detener por ir así y nos meten en la cárcel! ¡Que la policía de la moral esa chunga está vigilando seguro!
-Sergio, no me importa, es más, ¿no sabías que como extranjero a ti no te detendrían, sino sólo a mi? Pero me da igual…

Entonces, esbocé una sonrisa y a mi también me dio igual. Vi una vez más que, aún habiendo barreras varias, aún hay personas y sentimientos por encima de ellas…

… Eeeh, que ni ella ni yo no somos tontos y el ir abrazados no duró mucho, ¡¡que con el fuego no se juega!! ¡¡jajajjajajajaja!!

Cercanos al bazar, el gentío aumentaba y yo miraba a mi alrededor una vez más:

ajetreoo

Ajetreo en las calles. Tráfico.

mosque teheran

Mezquita.

ojito

Ojos, labios, rostros persas, las chicas más guapas del mundo.

batamanta

Un grupo de fieles en la calle hablando.

bazar teheran

Un bazar con mil  y un olores diferentes, productos jamás vistos.

jooo

Yo, en medio de la nada y del todo. Creciendo como persona.

¡¡ Es tarde !! ¡Volvamos a casa! Nos apresuramos en coger un taxi, maniobra rápida gracias a Primavera. Volvimos a casa y … pues sí, pensaba que íbamos a estar solos, ¿¡qué pasa!? Como si vosotros/as no fuerais a pensar lo mismo, ¡Ja! Pero grande fue mi sorpresa y Brero no me había advertido, que los lunes una señora de avanzada edad les limpiaba la casa. Por lo tanto… ¡¡¡OWNED!!! O lo que es lo mismo … ¡¡Zas, en toda la boca!!

Nada mas entrar en casa la señora de la limpieza, una mujer mayor, una abuela, de baja estatura, pelo blanco, leve chepa (avanzada dedad) y gafas con cristales que te hacen los ojos más grandes (hipermetropía exagerada), hacía acto de presencia. Me dio la bienvenida en farsi, me miraba y sonreía. Yo afirmaba con la cabeza mientra dentro de mi sentía un pequeño chasco, pues no íbamos a estar solos ese poco rato que nos quedaba. Pero no pasa nada, pues nos reímos bastante durante ese momento con la señora, pues ella quería decirme cosas, ¡pero yo no entendía nada!

Tan pronto como la señora acabó, Brero entraba por la puerta, había acabado de trabajar. Ya volvían a casa. Sus compañeros se quedaron echando unas horitas más en la oficina, y no se yo si fue por acto de voluntad propia o forzados por tener a mano a unos becarios excelentes que resultan ser una ‘tarifa plana’ de gasto para el estado español, y ofrecemos buenos resultados, ¡vaya que sí!

Terminando de hacer la maleta invité a pasar a Primavera a la habitación, quería despedirme de ella, entre risas, bromas, tonterías y picardía, nos besamos una vez más. Y ya no hubo tiempo de más.

Me despedí de Primavera, me despedí de Brero. Cogí la maleta, camino a la calle a coger el taxi que me esperaba, y de ahí al aeropuerto.

Tras llegar al aeropuerto, quise buscar un souvenir típico de Irán pero, las tuve el problema de falta de divisa  local y de dólares para poder cambiar, amén que los precios eran demasiado altos para comprar cualquier estatuilla o tontería similar. También me fijé en las chicas, las cuales la mayoría de ellas deambulaban por el aeropuerto con dos grandes tiritas, en forma de T, tapándoles la nariz. Aquí se despejó el enigma, se aclaró el mito, muchas de ellas se hacen la operación de cirugía estética. Pero es que en esta vida nada es perfecto, como bien he dicho en otras ocasiones. Sin ese ‘problema’, tal vez ellas lo fueran. Tal vez.

Y sentado haciendo tiempo, mi cabeza pensaba y se despedía de todo.

Tocaba despedirse de todo aquello que durante 5 días me mantuvo sorprendido, vivo e ilusionado. Atrás queda esa gran fiesta de jueves, ese primer paseo por las calles de Teherán, esos 2 días realizando el hobby-deporte que más me gusta en las montañas perdidas de un sitio raro y exótico. Atrás queda esa deliciosa comida, esa gente amable, esas miradas penetrantes de todos/as pensando qué hace un extranjero por estos lares…

Atrás queda el supuesto espía, mi compañero de nieve durante el segundo día, mi shisha en Teherán mientras hablaba con mis amigos vía whatsapp…

Atrás queda un gran encuentro, un gran momento y unos grandes días vividos con ella.

Pero lo que queda presente, en mi cabeza, en textos y en mi memoria, son las experiencias vividas. Y las experiencias son sabiduría, y saber más, es vivir más.

Desde aquí doy gracias a todo aquel/aquella que ha estado en mi vida por haberme influenciado, para llegar a este punto, a este maravilloso viaje. ¿Por qué digo esto? Pues porque opino y creo que somos lo que nos rodea, empezando por la familia y acabando hasta por aquel que, aunque apenas haya podido estar a tu lado, a lo mejor te ha hecho ver las cosas de otra manera.

Gracias a todos/as, sin vosotros, esto no hubiera sido posible.

Enlace al álbum de fotos:

2012-02-06 Teheran – Hasta quién sabe cuando, pero espero que sea pronto

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s