Madrid no deja indiferente a nadie (IV) – Último día de clase

Y llegó el último día, y con el último día llegó el momento final, aquel que todos estábamos esperando: acabar el curso de una puñetera vez. Pero hubo más que un simple curso de 6 semanas.

Un curso que puso a prueba nuestras capacidades como, por ejemplo, la de concentración, atención, o la de mantenerse despierto. Porque cada ponente nuevo que salía a darnos la charla, era tooodo un enigma por descubrir, y temíamos por nuestra integridad, pensando de qué manera nos taladraría el cerebro. Siempre pensábamos que no podía haber un ponente más ‘pesao’ que el anterior, pero sí, cada vez se superaban más. Aunque al final lo consiguieron, todos aprendimos bastante acerca de ICEX, su funcionamiento y las oficinas en la que estamos destinados, gracias sobretodo a las últimas clases, que fueron amenas y divertidas (este espacio está patrocinado por mi mismo y mi forma de hacer la pelota, por si algún día alguien del ICEX lee esto, que no se cabree, no todo lo del curso fue malo XD)

Un curso que, conforme pasaban los días, de manera indirecta, nos unía cada vez más a todos nosotros, los futuros becarios. Es lo que tiene estar tantas horas juntos, ¡que conoces a la gente que te rodea! Y resulta que esa gente es de puta madre. Y conforme pasan los días sabes que a alguno que otro les vas a echar de menos, pues te hubiera gustado estar más con ellos, conocerlos más, reir y un largo etc.

Porque no hay nada tan divertido como ‘volver al cole’ de nuevo, y rememorar esos tiempos en los que el cabroncete de clase no paraba de gastar bromitas, o el empollón de turno se excusaba, alegando que la suerte estuvo de su mano. Y esas risas y bromas que surgen gracias a la inventiva e imaginación de alumnos tan sumamente distraídos que requieren de algo divertido para que sus cerebros no se ‘calen’ y sigan en marcha.

Y sí, queridos señores del ICEX, la noche anterior al último día de curso, salimos. Y vaya si salimos, algunos durmieron cerca del CECO, otros directamente fuimos de empalme, pasando por casa para una duchita; otros ni eso, ¿para qué? Total, todo iba a acabar ya. Ya sabíamos el desenlace, por eso no dudamos en pasarlo en grande esa última mañana.

Llegó el ‘recreo’, algunos siguieron calentando motores, otros, prefirieron aparcar un rato su cuerpo y alma en la cafetería del CECO, donde solíamos hacer nuestros descansos debatiendo sobre cosas serias y no tan serias, peleándose con la puta máquina de los sandwichs cuyos discos no giraban y no podías coger el sandwich que te molaba, y los últimos días nos distraíamos viendo a las COMEX revolotear por la zona…. Jiiiiiiiiijijijijiji!!

Os dejo un pequeño album de fotos, donde fotografío a muchos becarios literalmente sobados, en el limbo. Y es que la noche anterior estuvo genial: Cenita todos juntos + Joy Eslava. Realmente, donde estuviéramos, daba igual, el caso era estar todos juntos, pues fue la última noche y a ésta le seguiría el último día.

– No importa el recipiente, si no el contenido –

2011-09-23 fin de curso sobando

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s